lunes, 22 de agosto de 2016

Relaciones

En mi vida tuve tres relaciones significativas (oiga, que hablo de las que se podrían llamar parejas), de las cuales solo uno de ellos es al que vuelvo a recordar cuando corto con alguien, cuando estoy de bajón. No es perfecto, no carecía de defectos, pero se que lo lastimé mucho.

Nos conocimos a mis 17 años, el tenía cinco más que yo, pero era muy tímido (o se hacía pasar por tal). Ambos ibamos a la pileta del "bicho" (Argentinos Juniors, para quien no conozca la jerga) y empezó el va y viene:

Yo: Que decime donde vivis...
Él: No te digo... (con aire de interesante, que me va a hacer una pendeja...)
Yo: AHHH, no me decís, te apuesto que lo averiguo...!
Él: Qué no te digo nada y vas a averiguar menos (esta pendeja no averigua ni como se llama)
Yo: ¿Qué jugamos? (Me está desafiando, no sabe a que se expone!)
Él: Te invito a salir (Nunca en su vida va a veriguar nada, no salimos ni por casualidad... sino la invito de otra manera) -----> Acá ya había picado.
Yo: OK (A mi juego me llamaron.)

De más está decir que para la vez siguiente que nos vimos había conseguido con pelos y señales el barrio, dirección y número de departamento donde él vivía. Ir a un club durante algunos años tiene sus ventajas. Terminamos saliendo durante dos meses, me fui de viaje de egresados... las cosas no resultaron en ese momento. Cortamos.
Estuvimos en contacto durante seis años, viendonos en el medio, saliendo como amigos, posta, amigos. Hasta que nos encontramos y decidimos probar de nuevo. Esta vez estuvimos dos años. Con convivencia y todo. La diferencia era muy grande. El estaba decidido en ciertos puntos y cuando me planteo la convivencia posta (porque una cosa es ir a la casa pasar casi toda la semana y otra muy diferente es que se te plante y te pida de irte a vivir juntos) ahí empecé a recular.
Se que lo lastimé muchísimo cuando le dije que no podiamos estar más juntos, pero es el día de hoy que vuelvo a su recuerdo.
Hubo un tercer encuentro, pero ahí intenté yo sola. Él estaba dolido y con ganas de jugar. No puedo decir que me lo merecía. Pero él lo sintió así.

Me enteré que siguió con su vida, que va a ser padre. Me siento feliz por él, creo...
Siempre lo voy a querer haya pasado lo que haya pasado. Y yo me dedicaré a mi carrera. Como he dicho antes, quiero alguien que me acompañe, pero no lo necesito ni lo busco desesperadamente. Me di cuenta que no me sirve de nada buscar una pareja. Aparecerá sola o no. Yo por el momento estudio y viajo. Viajo y estudio. También trabajo.

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